Uno de los hombres del Presidente Texto: Aurora del Villar
George W. Bush es hoy el hombre más poderos del mundo. En el 2000 ganó las elecciones de forma muy apretada, gracias a una diferencia mínima de 537 votos del Colegio Electoral en La Florida. La campaña latina del Partido Republicano, que se inició 14 meses antes de esa elección conquistó, a través de una estrategia innovadora y emotiva, 35% del voto latino de los Estados Unidos, lo que marcó la diferencia. Para 2004 año en que Bush se reeligió, la situación política se había polarizado todavía más y era nec3esario contar con 40% del sufragio hispano si es que George deseaba seguir habitando la Casa Blanca. Otra brillante campaña latina le redituó esta vez casi 4% más de lo necesario para continuar en el gobierno. Aquí la historia de uno de los hombres del Presidente, un mexicanos clave en esta campaña. AUNQUE EL AÑO PASADO en los Estados Unidos las tendencias iniciales no favorecieron particularmente a ninguno de dos partidos, y pese a que fuera del territorio norteamericanos –donde todo el asunto de la guerra contra Irak se recibió, en la mayoría de las naciones, como una innecesaria y dolorosa exageración- el gran favorito parecía ser John Kerry, pero George W. Bush fue legítimo triunfador de la contienda. Ahora, como nunca antes había sucedido en la Unión Americana, el electorado latino se constituyó en una fuerza de dimensiones cuasi míticas que puede lograr que la balanza se incline para uno u otro lado en la política de es país. Ante este nuevo panorama, las campañas norteamericanas ya no pueden ser lo que eran. Y si alguien lo sabe bien, es César Martínez Gomariz, un mexicano, más estrictamente, un ´chilango`, que ha sido , en un equipo que encabezan Lionel Sosa y Frank Guerra, creativo, productor –y llegadas las prisas- , camarógrafo, entrevistador, vocero y un poco de todo- en ambas campañas para el voto latino de Bush. César, uno de los artífices de la victoria republicana en Estados Unidos, habló para líderes Mexicanos en su más reciente visita nuestro país.
Comenzó a hacer cine “pero ahí tienes trabajo tres meses y luego otros tres meses estás buscando trabajo”, además se casó con Jacqueline. No quería, pero tuvo que entrar a la publicidad, mundo en el que conoció a Lionel Sosa, quien se encarga, desde 1980, de las campañas republicanas. César hizo muchas campañas para el mercado hispano de Estados Unidos: Coca Cola, Western Union, Burger King. Su talento creativo lo hizo ganar dos premios Clío, el equivalente al Óscar de la publicidad. Fue en 1999 cuando Sosa le dijo: “viene la presidencial, vamos a trabajar”, Martínez se incorporó así al equipo de campaña del entonces Gobernador de Texas, George W. Bush. En medio de ningún lado. Pero si no es fácil abreviar sobre este punto, César sí es contundente cuando explica por qué aceptó trabajar con una figura polémica y poco apreciada por muchos, como George Bush hijo: “Una ex jefa mía de noticiarios me habló una vez y me ijo ‘Oye ¿cómo que estás vendiendo a los republicanos? Eso va contra los latinos’. Yo le dije: `Si alguien quiere cambiar la imagen del latino en este país, y estoy viendo que este señor lo está haciendo, yo voy a trabajar con él’. Hoy Alberto González es Procurador de Justicia de los Estados Unidos; Rosario Marín fue Tesorera; Mel Martínez es Senador por Colorado y Carlos Gutiérrez Secretario de Comercio. Los latinos tienen ahora una voz que antes de 2000 estaba como dormida. Comulgo con eso”. De acuerdo a César, de cada cinco niños que hoy nacen en Estados Unidos, uno es latino. Hay estados, como Texas, donde la población hispana es de 33%. Ellos producen un producto interno bruto del tamaño de la economía de México. “Son 40 millones de personas. Hay más latinos en Estados Unidos que canadienses en Canadá”. A ellos había que hablarles. La clave es que, a diferencia de las campañas del vicepresidente Gore o de John Kerry, nosotros tratamos al latino como héroe americano. Esa es la clave. No le dijimos ‘Pobrecito, necesitas ayuda’, sino ‘Tu estás construyendo este país. Lo estás haciendo’”. Mientras que una campaña tradicional comienza en Chicago, Los Angeles o San Antonio, “nosotros no fuimos a meter donde un candidato jamás había ido a buscar el voto latino. Empezamos a trabajar en Davenport, Iowa, en la mitad de ningún lado”. El cantante texano Emilio Navaira cantaba y les hablaba a sus votantes en potencia. “Eral la cosa más chistosa ver a las señoras de Iowa sin entender. ‘un carambas’, casi como bajadas del Mayflower” Por idea de César se tomaron imágenes que después se mandaron vía satélite a Univisión y a Telemundo. “Fue un impacto fuertísimo. Bush ya estaba buscando el voto latino 14 meses antes de las elecciones”. Curiosos comienzo que a la larga dio buenos resultados. Martínez habla todo el tiempo en plural y aclara: “Es porque esto (se refiere al trabajo en las campañas) lo hace mucha gente en conjunto. No existen los gurús” y nos muestra el proceso mediante el cual se ha posicionado a Bush en el ámbito hispano. Prosa y Poesía Para Martínez; “La política es muy aburrida… Hay que conectar, buscar la fibra emotiva de la gente. Yo creo que en el 2000 el presidente Fox hizo una maravilla de campaña que rompió fórmulas. Pero como dicen, la campaña es poesía y se gobierna en prosa”. Da un ejemplo: “Tiene que ser como una propuesta matrimonial. Yo les pregunto a los candidatos ‘Usted, cuando se le declaro a su esposa, ¿le dijo: ‘compañera mía, quisiera yo formar un hogar donde la fraternidad y la concentración y el diálogo logren crear una alternancia?’ ¿Para qué le sirve? Lógicamente le dijo: ‘Mi reina, conmigo vas a tener una vida feliz, vamos a tener dos niños bien bonitos y güeritos, una camioneta y una casa bonita en una colina donde siempre va a pegar el sol’. A la semana te das cuenta del mal aliento, de que ronca, etcétera”. Si usted ya se está animando a lanzar su candidatura, para César es importante que responda a esta pregunta: ¿Se parece usted a un elefante? El publicista define asía al candidato ideal: “Un candidato debe ser como un elefante: orejas grandes para oírlo todo, trompa larga para meterla en todas partes, piel curtida que resista los ataques, colmillos largos y quizá lo más importante, una colita corta que nadie pueda pisar”. Sigue usted animado, Martínez le comparte la siguiente reflexión: “Las campañas que trabajan en equipo con disciplina y cometen menos errores, son las que ganan, las que convierten en el mar de ideas de todo mundo, las que no tienen estrategia ni disciplina, pierden”. El enemigo. En nuestro país ya no son pocas personas que brindan consultoría e imagen y los despachos que preparan campañas son cada vez más numerosos. ¿Quién constituye la competencia de MAS Consulting en México? “En esto no hay competencia. Si ayudamos a crear una industria, todo irá mejor. Por que creo que se ha tratado mucho a los candidatos como pasta de clientes: el slogan y pégalo por todos lados. La gente ya no te lo compra. Este es un producto que está en el anaquel. Pero si lo compras y te lo llevas, te lo vas a quedar seis años. Creo que más bien nuestra competencia es el abstencionismo. Lo que queremos es hacer que la gente vote. Las agencias de publicidad y los consultores políticos, más que competencia, son un complemento. Si creamos una cultura de mercadotecnia política seria. Todo mundo se va a beneficiar: los candidatos y quienes votan por ellos”. Sin embargo. Convencido de que su experiencia es valiosa, señal: “Creo que podemos poner nuestro granito de arena para empezar a fundar una nueva generación de publicistas políticos, publicistas de gobierno, que ayuden a comunicar con mayor profundidad y método versus las improvisaciones. “Ahora viene una frase muy interesante” continúa, “el voto de los mexicanos en el extranjero”, Esta circunstancia, en opinión de Martínez Gomariz “se va a tener que dar porque es la segunda entrada de divisas en este país. No se puede rezagar a quien está generando tanto ingreso”. Más allá de la política Además, en César aún vive el espíritu del cineasta. Cuando el ajetreo político es lo permita, filmará su primer largometraje. El día del informe promete ser una película muy divertida, cuyo guión escribió el propio Martínez con Federico Traeger. Mientras tanto, el cineasta y publicista sigue metido en cuestiones políticas. “La política es demasiado importante como para dejársela a los políticos”, concluye. |
